Patio Los Mirtos

Al salir de la sala anterior penetra el visitante en el patio posterior de la Casa de Bolívar, perfumado por los mirtos que lo adornan. En medio de él se destaca el busto en bronce del coronel Luis Perú de Lacroix, obra del escultor Carlos Gómez Castro.

El coronel Lacroix (Montélimart, 1780 – Paris, 1839) entró al servicio del Ejército de la República de Colombia el primero de octubre de 1821, recibiendo del libertador el encargo de hacer jurar la bandera colombiana en las islas de San Andrés y Providencia, incorporadas al sexto cantón de la provincia de Cartagena. Esta comisión fue realizada el 23 de junio de 1822 en Providencia y el 21 de julio siguiente en San Andrés, aseguran doce así los títulos que exhibe la nación sobre dichas islas. En calidad de coronel de la república contrajo matrimonio en Tunja, el 25 de enero de 1825, con la dama bumanguesa Dolores Mutis Amaya (1803-1865), hija del primer propietario conocido de esta casa. Acompañó a Bolívar en la villa de Bucaramanga mientras se esperaban los resultados de la Convención de Ocaña, en el año de 1828, llevando un prolijo Diario de las conversaciones y paseos del ilustre huésped en la villa, conocido popularmente en sus diversas ediciones como Diario de Bucaramanga.

Desde 1829 fue comandante general del Departamento de Boyacá y bajo la dictadura de Rafael Urdaneta se desempeñó como juez de la Alta Corte Militar. Por su lealtad indeclinable al Libertador fue exilado, después de que el general Obando expulsó de las filas del ejército a 268 oficiales culpables de colaboración con el gobierno de Urdaneta. Después de fracasar en su intento de incorporación al ejército venezolano puso fin a sus días de un pistoletazo en París, el 17 de febrero de 1837.


© 2019 MUSEO CASA DE BOLÍVAR. DERECHOS RESERVADOS